miércoles, 27 de octubre de 2010

Muestra de Pintura "Unidos por la diversidad"



Muestra en Cefoa 11 y 58
Inauguración martes 2 de noviembre a las 20 hs
Cierre 22 de diciembre

Expositores:

Adriana Leone; Agustín Sister Herrera; Alicia Zulián; Ángela Peries; Carolina Maranguello; Cecilia Herrera; Celina Capdevila; Cristina Curi; Damiana Etcheverry; Francisco Molfese; Franco Pascal; Giovana Cascino; Guido Zacaría; Laura Grizia; Liliana Patelli; Lucy Cicatelli; Luisina de la Serna; Luz Andrade; Manuel Rubín; María Dowhun; Mariana Alvarez Rementeria; Melisa Salinas; Monica Broilo; N. Camardo; Natalia di Franco; Patricia Pirotta; Renzo Scorpati; Ricardo Fernandez Olivares; Silvana López Ojeda; Soledad Paez; Teresa Senra; Victor Poblete; Yolanda Ruiz

Los esperamos!

domingo, 24 de octubre de 2010

Tucumán- Inventario III- verde









y una canción para reconocernos: Strawberry fields forever

por la noche los pájaros suenan como timbres.

jueves, 21 de octubre de 2010

Tucumán- Inventario II





De Simoca no hay fotos. Queda el relato a medio terminar y el recuerdo, vago, de una canción (recobrada a fuerza de google).

Hay una señora vestida de fucsia, sin cabeza. Las sillas son rojas. Entre la gente pasan chicos vendiendo miel en botellas de vidrio. Hay comidas blancas, pastel de novio, relleno de carne, tortas con merengue, empanadas de cayote o de dulce de leche. Estamos siempre "entre" cosas: olor a asado, a empanada, a cerdo, a especies, a frutas; entre la música de cumbia, folklore, voces, pregones de venta, risas, sonidos de trabajo.
Al lado de los cerdos vivos hay cerdos muertos, cabritos flacos que son puro pellejo, esculturas que remedan quehaceres cotidianos, flores de plástico, remeras, vestidos floreados, el vino compartido, la imagen de los cerdos muertos al lado de los cerdos vivos. duermen?
caminamos, nos separamos, nos volvemos a encontrar. Dos sacan una misma foto, hay poses ante la cámara, hay concordancia de colores, momentos muy precisos en que una cabeza coincide con un vestido colgado en una percha, momentos en que la cabeza se va con el cuerpo desnudo y el vestido es vendido.
en la feria de Simoca es difícil desprenderse del "hay". a la noche, habrá lámparas? resplandecerán los pasteles de novio? un solo olor mezclado? algo de silencio

lunes, 18 de octubre de 2010

Tucumán- Inventario I





En San Miguel de Tucumán hay muchas ventanas circulares.
Es una ciudad hecha de barcos viejos. Los habitantes pasan de un barco al otro y raras veces pisan el mar. Se saludan de ventana a ventana.
Descubrimos, sobre las piedras del camino del Cerro de San Javier, ventanas pintadas y herejes cuadradas o rectangulares.

domingo, 3 de octubre de 2010

Fiesta del Zangolotino en La Grieta!



Hola a todos! con los amigos del taller literario de La Grieta organizamos una fiesta para este sábado 9!

Lo recaudado será para colaborar con un emprendimiento del taller de literatura.

Habrá numeritos sorpresa, TACOS y Tragos con extraños nombres

Además x ahí...podes encontrar al zangolotino.

Se agradece la difusión
click aquí pa' chusmear el blog del taller "El paisaje nos devora"


Nadie sabe qué es un zangolotino... les dejo mi interpretación y los invito a que cada uno imagine (y escriba) qué podría llegar a ser...

"En casa siempre hay olor a humedad. Sale de las paredes y de las toallas colgadas en el tender por las enfermeras de la tía. En el jardín de invierno el olor se mezcla sutilmente con olor a planta y a flores. Como siempre, abro las ventanas, le doy la medicación a la tía, doblo las sábanas y salgo al jardín, que es otra forma de estar adentro, para remover la tierra de las últimas macetas.
Cierro la puerta para no seguir escuchando a la tía que maldice mientras se come el budín con frutas secas. Hoy está particularmente exasperada, como si le picara la piel o tuviera dolor de rodillas.
Suena el timbre, debe ser Mirta, la enfermera. Escucho que la tía le abre y me gusta poder permanecer entre las tumbergias y las primeras fresias.
Vuelvo a la cocina para tomar un té y me encuentro con el zangolotino.
La enfermera pende de la lámpara, colgada. La tía le ha cortado la cabeza, que rodó bajó las patas de la mesa, y sobre el charco de sangre tibia danza el cuerpo de Mirta. La tía dice entre dientes "la refalosa, zangolotina".
Como otras veces, limpio la sangre y meto la cabeza en la bolsa de residuos. La tía se ha quedado dormida, sus pies se mueven al compás de la música silenciosa de la zangolotina."

martes, 28 de septiembre de 2010

cuerpo

"Mi primo se sentó dándome la espalda y encaró hacia mí la oreja derecha. Tenía la oreja muy bien formada. En sí, era de pequeño tamaño, pero la carne del lóbulo aparecía abultada como una magdalena recién horneada. Se trataba de la primera vez que le inspeccionaba la oreja a alguien. Observándola con atención pude constatar que, en comparación con otros órganos del cuerpo humano, la oreja es, desde el punto de vista morfológico, un gran enigma. Presenta, en algunos puntos, pliegues y vueltas hasta lo irrazonable, en otros, protuberancias y depresiones. Posiblemente haya ido adoptando esta curiosa forma en el transcurso de la evolución con el objeto de captar mejor los sonidos, y retenerlos. Rodeado de paredes deformes, parece un único agujero negro que se abre como si fuera la entrada de una gruta misteriosa.
Pensé en las minúsculas moscas del poema de la novia de mi amigo, anidando en los oídos. Penetraban en su cálido y oscuro interior transportando un dulce polen adherido a sus seis patitas, mordisqueaban la rosada y suave carne, sorbían su jugo, ponían sus pequeños huevos en el cerebro. Pero no logré verlas. Ni oír el zumbido de sus alas."

Este es un fragmento del cuento "Sauce ciego, mujer dormida" de Haruki Murakami, que pertenece al libro homónimo.
Me quedé pensando en las partes irracionales de un cuerpo, en la posibilidad de que algo "natural" pueda ser irracional, desquiciado, caprichoso. La dificultad para dibujar una oreja, para copiarla del natural, se fundamente quizás en la arbitrariedad de su forma, en la manera que tiene de fugarse hacia adentro y hacia afuera, generar pliegues, volúmenes, sombras. Que haya en el cuerpo algo que excede. Las rodillas huesudas proclives a los accidentes, la vulnerabilidad de los codos, la protección casi nula y a la vez importante de las pestañas. Las partes blandas y la resistencia.

Hace unos días vimos una obra de danza y canto experimentales. En un momento algunas bailarinas comenzaban a sacarse la peluca blanca y después la red que les sujetaba el pelo e iban tirando uno a uno los invisibles como si fuera una lluvia muy precisa y dura. Cada invisible caía a una especie de brecha que se formaba entre los bloques sobre las que estaban las bailarinas, caían y sonaban, unos seguidos de los otros. Con el pelo suelto comenzaban a generar otra danza. Lo estiraban, lo separaban en mechones, hacían un rodete o una cascada. Cada movimiento parecía querer ordenar eso irracional y a la vez lo permitía, lo ponía en primer plano.

La teoría de la evolución pronostica la desaparición incipiente del dedo chiquito del pie y de las muelas de juicio. Somos un cuerpo que se va descomponiendo porque no se usa o no se usa del todo, tenemos partes prescindibles y azarosas, quizás aparezcan otros órganos o nuevas facultades, pero pareciera que nunca se podrá comunicar la experiencia de un cuerpo a otro, la experiencia de la fiebre, de la excitación, del miedo. El otro puede sentir algo parecido, puede haber pasado por los mismos estados, pero cada estado en sí está cerrado para el otro. A veces recordamos que tenemos una espalda, un hueco entre la boca y la nariz, el costado del pulmón, tobillos y es como si la memoria lo volviera todo irracional, todo real e inverosímil.

domingo, 26 de septiembre de 2010


Los balcones no son todos iguales, aunque algunos se parecen.El de ayer era casi igual al tuyo, pero sin las reposeras de madera, sin las macetas de barro, sin los caballos y los sapos. Daba la misma luz y permanecíamos la misma cantidad de horas sobre los sillones, frente al televisor apagado, yendo y viniendo a la cocina.
Hay balcones que son directamente terrazas enteras, que se queman durante la siesta y más allá del puente nuevo. Sube el calor deformando la superficie blanca de la pared, suben hormigas? casi nadie tiende la ropa. A tu balcón llegan las palomas a pesar del espantapájaros. Acá a veces los grillos y las luces de la autopista.
Hoy: brotes del gingo aunque parecía que no había vuelta atrás.