jueves, 21 de octubre de 2010

Tucumán- Inventario II





De Simoca no hay fotos. Queda el relato a medio terminar y el recuerdo, vago, de una canción (recobrada a fuerza de google).

Hay una señora vestida de fucsia, sin cabeza. Las sillas son rojas. Entre la gente pasan chicos vendiendo miel en botellas de vidrio. Hay comidas blancas, pastel de novio, relleno de carne, tortas con merengue, empanadas de cayote o de dulce de leche. Estamos siempre "entre" cosas: olor a asado, a empanada, a cerdo, a especies, a frutas; entre la música de cumbia, folklore, voces, pregones de venta, risas, sonidos de trabajo.
Al lado de los cerdos vivos hay cerdos muertos, cabritos flacos que son puro pellejo, esculturas que remedan quehaceres cotidianos, flores de plástico, remeras, vestidos floreados, el vino compartido, la imagen de los cerdos muertos al lado de los cerdos vivos. duermen?
caminamos, nos separamos, nos volvemos a encontrar. Dos sacan una misma foto, hay poses ante la cámara, hay concordancia de colores, momentos muy precisos en que una cabeza coincide con un vestido colgado en una percha, momentos en que la cabeza se va con el cuerpo desnudo y el vestido es vendido.
en la feria de Simoca es difícil desprenderse del "hay". a la noche, habrá lámparas? resplandecerán los pasteles de novio? un solo olor mezclado? algo de silencio

2 comentarios:

Nicolás Di Stéfano dijo...

(me encantó lo de) la cabeza y la percha
y
"es dificil desprenderse del hay"

me hacen acordar de algo que me pasó:

verano
me robaron un bolso lleno de ropa
escalosfríos.

Des
vestido
estoy hecho percha:
desnudado.

¡¡ay!!
"es difícil desprenderse del hay"


un abrazo

Santiago dijo...

¿Cómo anda, Carito? ¿Paseando por ahí? Qué lindo, disfrútelo...
Día raro, hoy.
No sé si Lamás Médula se consigue en La Plata, pero seguramente sí. En la página del link están los datos de contacto de la redacción/dirección, y no tendrán ningún inconveniente en explicarle cómo hacerse de un número. Está linda, la revista.
http://monoblock-e.blogspot.com/ es el link al blog de Néstor Colón, uno de los directores de la revista. También recomiendo el blog.
Abrazo, Carito.