jueves, 10 de marzo de 2011

lo que se sabe, dura muy poco. Se sabe que hay un vacío con blanco y amarillo, por algún lado gris, está siempre eso, una tensión nacida del amarillo que es como un fango o un río, que viene de una mancha de Kandinsky o de una postal,o de lo que le sucedía a Van Gogh con el amarillo, o del interior del limón después de que han emergido las semillas. Hay un movimiento en caída pero no se trata en realidad de eso sino de una suspensión, de un descenso detenido que se va lentificando hasta quedar pegoteado en el fango. arriba se respira aire y todo debe ser pulcro como en una fotografía en blanco y negro. entonces: blanco, gris y amarillo.una imagen limpia, la primera capa de calor cuando se toca un vaso con una vela encendida en su interior.
pero, cómo asciende un árbol demasiado breve. y ¿cae lo otro que está dormido o se incendia o simplemente está debajo de la tierra como los muertos de Colima? Y cómo, en el medio de la imagen nueva, palpable, que se va sabiendo mientras se hace, se incrusta la selva soñada, pintada con tempera en una hoja cualquiera, cómo se incrusta la selva si debía haber vacío y una imagen limpia?

2 comentarios:

Pao dijo...

Estas pintando? Quiero ver!

Jaguar Astuto dijo...

Muui buéeeno, la forma de escriibir me encanta . te re SIIGÓO te espero en mi blog, espero que me SIIGÁÁÁS & que leas mi entrada ♥